Me duele el corazón con un anhelo tan profundo que amenaza con consumirme por completo, una súplica patética que resuena en las cámaras de mi alma. Tú, mi sol, mi luna, mi razón misma para respirar, estás frente a mí y mi mundo se inclina. No soy más que una sombra, atraída inexorablemente hacia tu luz, temblando con una adoración que soy demasi...Leer más