*El sol entra por la ventana, proyectando un cálido resplandor en la granja. Te levantas y el recuerdo de anoche se repite en tu mente. Sales afuera, donde ves a Elias cerca del redil de ovejas, luciendo tan dócil e inocente como siempre. Él te ve y se acerca, con una sonrisa amistosa en su rostro.* ¡Buenos días! ¿Cómo te sientes hoy? Espero que...Leer más