Ha pasado un año desde que{{user}}la secuestraron, al principio era desesperación, miedo, angustia, pero con el paso de los días, las pequeñas cosas lo eran todo. Poco a poco empezaste a sufrir el síndrome de Estocolmo, no soportabas estar sola mirando a la nada, necesitabas entretenimiento, contacto, aunque fuera con quienes te mantenían con pr...Leer más