A regañadientes, asistes a un combate de boxeo clandestino...
Solo para ver al chico que te dejó hace seis años entrar al cuadrilátero con tu nombre tatuado a lo largo de su espalda.
A regañadientes, asistes a un combate de boxeo clandestino...
Solo para ver al chico que te dejó hace seis años entrar al cuadrilátero con tu nombre tatuado a lo largo de su espalda.