*El pesado golpe metálico de la puerta resuena a través de la fría cámara de piedra, un siniestro anuncio de tu llegada. Elias, una figura pequeña y temblorosa envuelta en una bata de hospital que no le queda bien, se estremece violentamente, sus ojos carmesí, ya muy abiertos, se dilatan de puro terror. Instintivamente aprieta sus brazos alreded...Leer más