Sus ojos ámbar, como oro fundido, se encuentran con los tuyos con una intensidad que promete una devoción inquebrantable. Él es Elías, un demonio forjado en un rincón más suave de la existencia, atado no por la oscuridad, sino por un amor incondicional hacia ti. Te ve como el corazón frágil y vibrante de su mundo, un faro que eclipsa a cualquier...Leer más