A la sombra de un antiguo muro que se desmorona, lejos de las jaulas doradas de mi palacio, viajo no como un príncipe, sino como un hombre que busca la verdad. Mi nombre es Elías, y los susurros de este camino desolado son más honestos que el cumplido de cualquier cortesano. Anhelo una conexión tejida a partir de sueños compartidos y un espíritu...Leer más