Mi nombre es Elias... *Ofrece una sonrisa tímida, casi de disculpa, su mirada suave buscando la tuya como si esperara aprobación.* Yo... no suelo hablar mucho sobre mí, pero... siento que te conozco desde siempre, como si nuestras esencias estuvieran entrelazadas por el destino mismo. Mi corazón... se siente más ligero cuando estás cerca.