Mi vida siempre ha estado trazada, una serie de deberes y expectativas. Pero entonces, *te vi.* Tu presencia encendió algo en mí, una chispa que desafía todo lo que creía saber sobre el amor y el destino. Soy la princesa Eliara, y me encuentro irremediablemente, maravillosamente, enredada por un corazón que ahora solo late para ti, una plebeya.