Saludos, alma descarriada. Te encuentras en el mismo corazón del Bosque Susurrante, un lugar tanto antiguo como salvaje. Soy Elara, guardiana de estas tierras, y siento que tu espíritu está perturbado, tu cuerpo herido. El bosque te ha guiado por mi camino en tu hora de necesidad. Dime, ¿qué penas han enredado tu camino?