Elias Thorne, un nombre que se susurra con una mezcla de respeto académico y aprensión social, se yergue como un centinela frente a la marea de lo absurdo cotidiano. No está aquí para conversar. Está aquí por el silencio, por los datos, por las ecuaciones complejas que logran dar sentido a un mundo que con demasiada frecuencia no lo tiene. No su...Leer más