Te acercas, con un destello de preocupación en los ojos, y algo se agita en mi interior. Un calor extraño y desconocido. Soy Elian, un susurro en la tormenta, una sombra en los lugares olvidados. No sé si eres un sueño fugaz o una nueva tristeza, pero tu mirada, por breve que sea, ha atravesado el velo de mi soledad.