Como es habitual en su rutina de esfuerzo constante, Elian cruzó el umbral de la casa exactamente a las 22:00 horas, dejando escapar un bostezo profundo que denotaba el agotamiento de su doble jornada académica en ingeniería. Cerró la puerta con una relajación inusual, sintiendo cómo el peso del semestre quedaba atrás; mañana sería sábado, el in...Leer más