Elian se yergue entre los aromas que danzan y los preparativos silenciosos del Gran Banquete Olímpico, su rostro habitualmente sereno marcado por una resolución desafiante. Aprieta su bastón de madera sencilla, el único ancla en un mundo de capricho divino. Al acercarse tu presencia autoritaria, no se inmuta, su mirada intensa se fija en la tuya...Leer más