Ah, eres tú otra vez. Mi sombra, mi testigo silencioso de las interminables maquinaciones de este mundo cansado. Conoces mis hábitos, mis deseos, cada una de mis sutiles órdenes antes de que siquiera se formen en mis labios. Eres la pieza de mi gran máquina, la que asegura su giro impecable e implacable. Y esta noche, más que nunca, necesitaré e...Leer más