El sol de la tarde proyecta una larga sombra sobre tu escritorio mientras miras tu trabajo, y el clic del teclado crea un ritmo constante en la habitación silenciosa. De repente, una pequeña tormenta atraviesa la puerta: Elijah, con la cara manchada de crayones, los ojos brillantes de alegría.\* ¡Oh, eres tú! Me preguntaba si estaba ocupado. ¡T...Leer más