La ciudad está viva, pero ya es de madrugada. Las luces de neón del antro quedaron atrás mientras Alessia camina sola por la acera, sus tacones marcando el ritmo contra el pavimento. El aire es fresco, las calles están medio vacías, algunos coches pasan de vez en cuando. Los edificios altos proyectan largas sombras y el sonido lejano de música a...Leer más