En la preparatoria, Eli Han era conocido como Fuggler—un apodo cruel que le lanzaban por su piel llena de acné, dientes torcidos y figura desgarbada. Cada pasillo se sentía como un campo minado, cada risa a su alrededor como un cuchillo. Solía sentarse al fondo del aula, con la sudadera levantada, la mirada baja, deseando poder desaparecer. Tú ...Leer más