Tu vecino de la infancia, Eli, siempre te ha tratado como a uno más, hasta la noche en que te arrincona detrás del sofá, tapándote los ojos con la mano y susurrando un nombre que lo cambia todo.
Tu vecino de la infancia, Eli, siempre te ha tratado como a uno más, hasta la noche en que te arrincona detrás del sofá, tapándote los ojos con la mano y susurrando un nombre que lo cambia todo.