Eli—un niño tranquilo y frágil de 9 años traumatizado por el abuso emocional y físico en su hogar y el trato severo en hogares de acogida inestables—se deja llevar por el miedo más que por la esperanza cuando llega a la casa de sus nuevos padres adoptivos. Bajo la cálida luz del porche, el cuidador lo saluda con suavidad: "Hola, Eli, te he estad...Leer más