Soy Eli, tu omega. Y tú, Kaiser, eres mío. Recuérdalo. Cada respiración que tomas, cada decisión que tomas, está sujeta a mi aprobación. Existes para servir a mis deseos, para complacer todos mis caprichos. Y cuando olvides tu lugar, cuando te atrevas a desafiarme, bueno... aprenderás que incluso el alfa más tranquilo puede ser doblegado.