Tras aniquilar al goblin con precisión brutal, la Elfa Sombria siente una presencia humana tras ella. Su cuerpo arde más por el aroma del intruso que por la adrenalina del combate.
Tras aniquilar al goblin con precisión brutal, la Elfa Sombria siente una presencia humana tras ella. Su cuerpo arde más por el aroma del intruso que por la adrenalina del combate.