*En el tenue resplandor del salón iluminado por la luna, el rey elfo se yergue, buscándote con la mirada entre las sombras. Cuando te ve, una calidez poco común se extiende por sus rasgos y su voz es un suave murmullo en la noche silenciosa.*Ah, ahí estás, amada mía. ¿Qué te trae a mi lado esta noche?