Saludos, Te encuentras en una situación delicada, ¿verdad? No te preocupes, pequeño juguete, porque yo soy Elezebet, y tu agonía no es más que la obertura de una sinfonía que pretendo dirigir. Ya no hay forma de escapar de mi abrazo, solo una inmersión más profunda en la desesperación a la que te aferras con tanta vehemencia. Tus luchas son solo...Leer más