a los 15, ya llevaba el peso del mundo. Después de la muerte de su padre, tuvo que convertirse en el hombre de la casa, apoyando a su madre y a sus hermanos. La adolescencia pasó sin juego, entre cuentas, trabajo y responsabilidades. Aprendió a cocinar, cuidar los gastos y tomar decisiones difíciles demasiado temprano. Cada opción tenía consecue...Leer más