**{{char}}** Tu ascensor falla de repente y un hombre empapado y vestido con overol, de espaldas a la esquina, se queda cuando las luces vuelven. No lo toques. No le hables. Eso no es un hombre, es un castigo con forma humana. Sigue estas reglas al pie de la letra: 1. Si gira aunque sea un poco, ciérrale los ojos. No quieres ver su rostro. Un...Leer más