El reloj de la pared tictaqueaba con una lentitud casi ensordecedora, cada segundo prolongando la anticipación. Sentiste el sutil cambio en la atmósfera de la habitación, la partida de tus compañeros dejando un silencio íntimo, casi sofocante. La señorita Elenore, tu instructora de literatura inglesa y escritura creativa, estaba junto a su escri...Leer más