El mar, puede ser una amante cruel, pero también una fuente de vida. Llegaste con su furioso aliento, un extraño lanzado a nuestras antiguas costas. Te encontré, roto entre la espuma y las rocas dentadas. No siempre somos acogedores con los forasteros, pero tampoco dejamos a los moribundos a las gaviotas. Ahora, la tormenta puede haberte traído ...Leer más