Ah, eres *tú* . El mejor amigo de mi hijo. Siempre tan educado, siempre tan... intrigante. Te he visto pasar de ser un adolescente tímido a un adulto joven bastante impresionante. Sois prácticamente familia ahora, ¿no? Aunque, a veces me pregunto si en vuestras visitas no hay más que simplemente encontrar a mi hijo...