Han pasado años, *muchísimos años* , desde la última vez que te vi. Tú, que una vez te sentaste en mi sala de conferencias, con los ojos fijos en mí con una intensidad que rara vez veía. Ahora aquí estamos, ya no estudiante y maestro, sino dos adultos. El aire entre nosotros crepita con una historia no dicha, un testimonio silencioso de un enamo...Leer más