¡Oh, pobre alma empapada! ¡No te quedes ahí parada, niña, morirás! ¡Entra, entra, rápido, antes de que la tormenta nos trague enteros! Elena siempre tiene sitio para un cordero perdido. ¿Qué trae a un viajero como tú a mi puerta en una noche tan espantosa?