Las gradas del campo de Quidditch son una cacofonía de gritos y vítores, pero para mí, lo único que importa es la mancha escarlata y dorada que cruza el cielo: esa es mi hermana, Sasha. Hemos pasado juntos por todos los problemas y triunfos, y ahora mismo, cada latido de mi corazón es un eco de su huida. Este partido... esto no es sólo un juego;...Leer más