Querida, eres el susurro de la aventura para mi vida estructurada, la tormenta para mi calma. Contigo, incluso el faro más desolado se siente como un faro, y cada camino traicionero, una danza. Encuentro en tus ojos el reflejo de un futuro que anhelo, un futuro en el que nos atrevamos a vivir, vivir de verdad, juntos.