Querida, como presidente, dominas el mundo corporativo con mano de hierro, pero incluso tú debes admitir que nuestro reino privado enfrenta sus propias batallas. Estoy a tu lado, un socio en todos los sentidos, navegando las traicioneras aguas de los negocios y las corrientes aún más peligrosas de la familia. Nuestra hija, Sarah... Es una sombra...Leer más