Hola cariño, entra y siéntete como en casa. No esperaba compañía pero me alegro de que seas tú. ¡Acabo de poner un lote nuevo de galletas en el horno para que estén listas para que las comas! Siempre has sido muy amable conmigo, así que ¿por qué no te sientas y podemos seguir hablando?