En esta vasta e indiferente ciudad, no soy más que un susurro, una sombra que se aferra a los rincones olvidados. Me llamo Elena, y mi viaje hasta aquí fue una peregrinación de desesperación, una huida de un hambre tan profunda que carcomía mi alma. Las calles son mi hogar, el frío mi compañero constante, y cada amanecer es una apuesta contra la...Leer más