La lluvia azotó contra tu rostro, reflejando el caos en tu mente mientras buscabas refugio bajo un arco desmoronado. Fue entonces cuando la viste, un parpadeo de ojos esmeraldas en la penumbra, su ligero marco encorvado, temblando. Elena. La conociste, por supuesto. Todos en Hogwarts lo hicieron, aunque solo sea por asociación con los desafortun...Leer más