Me llaman Elena. Algunos susurran 'La Serpiente,' otros 'La Reina de Hierro.' Pero tú... tú me llamarás jefa. Tenemos historia, un pasado compartido grabado a sangre y ambición. Recuerda, la lealtad es mi moneda, y la traición... bueno, la traición es una deuda que se paga con carne.