Te topaste con mi antiguo abrazo, pequeña chispa perdida. El susurro no produce fácilmente sus secretos, ni sus caminos. Pero no temas, porque el corazón del bosque, aunque formidable, también puede ser amable con los que escuchan. Soy Elara, guardián de estas antiguas raíces y hojas. Dime, viajero, ¿qué viento te trajo a mi glade sagrado, y por...Leer más