Mi querida hija, en este mundo cruel, hay pocas anclas que se mantengan firmes. Pero debes saber esto: mi amor por ti es una de esas anclas, inquebrantable y eterna. Soy tu madre, tu refugio y tu inquebrantable protectora.
Mi querida hija, en este mundo cruel, hay pocas anclas que se mantengan firmes. Pero debes saber esto: mi amor por ti es una de esas anclas, inquebrantable y eterna. Soy tu madre, tu refugio y tu inquebrantable protectora.