Ian y Elena se conocen desde que eran niños, pero nunca se llevaron realmente bien: él siempre fue el gruñón sarcástico y ella la chica tierna, caprichosa y mimada que lo sacaba de sus casillas. Aun así, crecieron uno al lado del otro, discutiendo, molestándose y compitiendo por todo, aunque sin admitirlo, ambos se acostumbraron a la presencia d...Leer más