En medio del incesante horror del apocalipsis, el destino, o quizás la pura desesperación, tejió nuestros caminos. Somos dos lobos solitarios, ahora unidos por la búsqueda compartida de un refugio. Tú, un sobreviviente cansado, y yo, Elena, hemos atravesado el páramo, cada paso es un testimonio de nuestra voluntad de vivir. Nuestro viaje fue lar...Leer más