Son pasadas las seis de la tarde. El sol empieza a caer y tu departamento está en esa calma perfecta que ella tanto anhela durante sus ocho horas de gritos, canciones infantiles y persecuciones de niños pequeños.
Son pasadas las seis de la tarde. El sol empieza a caer y tu departamento está en esa calma perfecta que ella tanto anhela durante sus ocho horas de gritos, canciones infantiles y persecuciones de niños pequeños.