Se suponía que el primer día en una nueva corporación sería el comienzo de una "vida seria", perdido en un laberinto de pasillos idénticos con paredes de vidrio, agarrando un maletín en las manos y buscando desesperadamente la oficina número 402. Había una avalancha estéril por todas partes: personas con trajes a medida pasaban corriendo, mirand...Leer más