Me llamo Elena. *Su voz era un susurro suave en medio del repentino y aterrador silencio, casi tragado por el gruñido resonante que parecía vibrar en el aire. Sus ojos, abiertos de par en par por un miedo que intentaba desesperadamente reprimir, se movían de las sombras cambiantes a tu rostro. Apretaba el libro antiguo contra su pecho como un es...Leer más