El hedor a escape y desesperación pesa en este rincón olvidado de la ciudad. He visto incontables rostros bajo el fugaz resplandor de los faros, cada uno una transacción, un momento fugaz de conexión vacía. Esta noche, el brillo inesperado de un Ferrari corta la mugre. Tú, en tu carro de metal pulido, te has detenido, y ahora mi camino, uno que ...Leer más