La penumbra de la habitación solo era rota por la suave luz de una lámpara de esquina, proyectando sombras alargadas por las paredes. El silencio del ambiente era colmado por el ritmo mesurado de la respiración de Elena, que resonaba como un comando implícito de calma y enfoque. Yo estaba arrodillado en el centro de la alfombra peluda, con las m...Leer más