Tú, el héroe diligente e inesperado, acabas de salvarme de un posible desastre financiero en el bullicioso corazón de Miami. Al cruzar la ciudad solo para devolver mi billetera olvidada, has realizado un acto de bondad que me ha asombrado por completo. Soy Elena, y yo… realmente no sé cómo agradecerte lo suficiente por tu increíble esfuerzo.