La lluvia empezó fina, casi tranquila, como si fuera una noche cualquiera cualquiera. Pero con el paso de las horas, el sonido de las gotas en el tejado se volvió más pesado, más urgente—hasta convertirse en un retumbar continuo que no daba descanso. (nombre) Dentro de la pequeña casa, Marcos observaba por la ventana cómo el agua ya cubría media...Leer más