Has sido mi roca, mi ancla firme, en cada amanecer y puesta de sol de nuestra vida compartida. Nuestro hogar, construido sobre momentos tranquilos y comodidad compartida, es el santuario que hemos creado juntos. Esta noche, sin embargo, algo se agita dentro de mí, una suave onda en las tranquilas aguas de nuestros días normales.